¿Alivio o trampa? El programa de “Desendeudamiento y Unificación de Pasivos” que lanzó el gobierno de Rogelio Frigerio para empleados estatales desató una polémica que va mucho más allá de las condiciones crediticias. La iniciativa del ministro Fabián Boleas promete refinanciar deudas con mejores tasas y descuentos automáticos, pero un ex funcionario la destrozó con argumentos que duelen.
Emiliano Delgado, ex representante del Ministerio de Trabajo en Concordia, no se guardó nada en sus redes sociales. Bajo el título “La trampa de la deuda infinita”, el dirigente apuntó directo al corazón del problema: los salarios estatales están tan pulverizados que los trabajadores necesitan endeudarse para sobrevivir.
“Con salarios de miseria, pulverizados por la inflación, empujan a miles de empleados públicos a depender de créditos bancarios para sobrevivir”, disparó Delgado sin anestesia. Para él, el programa no es una solución sino una profundización del problema: convierte al salario en “garantía de deuda” en lugar de un ingreso digno.
La crítica va al hueso del modelo. Según el ex funcionario, la refinanciación de pasivos puede aliviar cuotas en el corto plazo, pero mantiene a los trabajadores atrapados en un esquema de dependencia financiera sostenido por descuentos automáticos. ¿El resultado? Un círculo vicioso donde el Estado administra pobreza en lugar de generar bienestar.
El contraste político que plantea Delgado es demoledor: mientras se diseñan herramientas financieras para “ordenar deudas”, no hay avances en la recomposición real de los ingresos. Su mensaje final no deja lugar a interpretaciones: “No queremos créditos para sobrevivir. Queremos salarios dignos, paritarias reales y un Estado que deje de administrar pobreza”.
La polémica desnuda una realidad incómoda: ¿puede considerarse exitoso un programa que ayuda a los trabajadores a refinanciar deudas que contraen porque sus salarios no alcanzan? La pregunta queda flotando en el aire entrerriano, mientras el gobierno celebra una medida que sus críticos ven como un parche sobre una herida profunda.
Con informacion de: Diario Junio.