¿Cuántas vueltas menos van a dar los exportadores entrerrianos ahora? El Gobierno nacional acaba de eliminar un requisito que venía complicando la vida a quienes manejan depósitos fiscales y exportaciones en planta.
La ARCA (ex AFIP) decidió cortar por lo sano con las habilitaciones municipales como requisito obligatorio. En su lugar, ahora alcanza con una simple declaración jurada de los operadores. Un cambio que puede sonar menor, pero que en la práctica significa menos papelerío y menos tiempo perdido en ventanillas.
Para Entre Ríos, esta medida pega directo en el corazón productivo. La provincia tiene un sector agropecuario e industrial que vive del comercio exterior, desde los puertos de Concepción del Uruguay hasta las plantas procesadoras de Gualeguaychú. Cada trámite que se simplifica es plata que se ahorra y tiempo que se gana.
La movida forma parte del plan de desburocratización que viene impulsando el Gobierno de Javier Milei. Después de décadas de papelerío infinito, parece que alguien se dio cuenta de que hacer más fácil exportar es hacer más fácil que entre plata al país.
Los operadores del sector ya pueden respirar un poco más tranquilos. Menos requisitos municipales significa menos chances de que un expediente se trabe en algún escritorio de la burocracia local. Y en un país donde exportar a veces parece una carrera de obstáculos, cada obstáculo menos cuenta.
Ahora habrá que ver si esta simplificación realmente se traduce en más agilidad o si aparecen nuevos controles por otro lado. Porque en Argentina, cuando se cierra una ventanilla, a veces se abren dos más.
Con informacion de: Dos Florines.