El drama de La Bianca sigue escribiendo páginas de dolor. El padre de los dos niños que murieron en el incendio continúa luchando por su vida en terapia intensiva, mientras los peritos buscan respuestas en los restos de lo que fue su hogar.
El hombre de 38 años permanece sedado y con asistencia respiratoria mecánica tras la severa intoxicación por monóxido de carbono. Los médicos lo mantienen bajo monitoreo constante, aunque su estado es hemodinámicamente estable. Una definición técnica que esconde el drama humano: un padre que perdió todo en una noche.
Las primeras pericias arrojan datos escalofriantes. El fuego se habría iniciado en la habitación donde dormían los menores, convirtiendo su refugio nocturno en una trampa mortal. Los policías llegaron antes que los bomberos y se encontraron con una escena marcada por el humo y el intento desesperado de familiares por rescatar a los chicos.
¿Qué provocó semejante tragedia? Los investigadores apuntan al colchón de la habitación como punto de inicio del incendio. Una de las hipótesis más fuertes involucra un sistema de calefacción que habría estado funcionando en el dormitorio. En pleno otoño entrerriano, la búsqueda de calor se convirtió en sentencia de muerte.
Pero las certezas son pocas. Las tareas periciales se complicaron por la falta de suministro eléctrico en la zona durante las inspecciones iniciales. Un detalle que habla de las condiciones en las que vivía esta familia y que ahora dificulta encontrar la verdad.
Mientras los técnicos buscan respuestas entre cenizas y cables quemados, un padre lucha en terapia intensiva con el peso de una pérdida que ningún manual médico puede curar. La investigación avanza, pero el dolor ya está instalado para siempre.
Con informacion de: Diario Junio.