El papa León XIV llegará a la Argentina el domingo 8 de noviembre y permanecerá hasta el miércoles 11. Su agenda incluye actividades en Buenos Aires, Córdoba y Luján, y el Vaticano ratificó la visita pese al estado de salud del pontífice tras la operación. La expectativa ya se siente en la logística, en las calles y en las escuelas.
El detalle humano aparece en los ornamentos. Tomás Valentín Gómez, argentino de 27 años, dedicó meses a las prendas y símbolos litúrgicos que el pontífice usó en Lourdes a fines de septiembre. Según su relato, la estola blanca se terminó justo dos horas antes de la llegada.
En las aulas, la visita se prepara con cartulinas, papel crepé y guirnaldas. Los más chicos dibujan imágenes de Jesús y rellenan los trazos con amarillo, blanco y celeste. En los cursos mayores, el lema “Bienvenidos todos, vayan y anuncien” acompaña jornadas de reflexión.
El operativo no es solo fe: también es tránsito. Los cortes y restricciones afectan barrios como Belgrano, Palermo y Recoleta, y la circulación peatonal sigue habilitada por veredas y senderos internos de Plaza Holanda y Parque Tres de Febrero. Los peatones deben respetar los vallados de las áreas operativas.
El acceso a las cocheras de los corredores afectados queda restringido y supervisado por agentes de tránsito. Además, continúa el despeje vehicular sobre sectores de avenida del Libertador, donde las autoridades recomendaron retirar los autos estacionados. En Palermo, los cierres avanzaron de manera progresiva durante la semana, y vas a notar el operativo en la zona.
Entre los cortes totales figuran Sarmiento, entre Santa Fe y Figueroa Alcorta; Gorostiaga, Maure, Jorge Newbery, Benjamín Matienzo y Pasaje San Benito de Palermo, entre Libertador y Migueletes; y Infanta Isabel, entre Freyre y Libertador. A ellos se suman Iraola, Pedro Montt, Sinclair, Dorrego, John F. Kennedy, Godoy Cruz, Juan Francisco Seguí, Juan Buschiazzo, Fray Justo Santa María de Oro, Demaría, Cerviño, Colombia y Paseo Ucrania.
El Gobierno porteño explicó que el armado de estructuras, los trabajos logísticos y los dispositivos de seguridad obligaron a extender los cierres alrededor del Monumento de los Españoles y del corredor de Libertador. La medida modifica la circulación en una de las zonas donde se desarrollarán las principales actividades del pontífice.
La visita se apoya en una organización que combina lo religioso y lo urbano. Miles de jóvenes de la Ciudad y el conurbano bonaerense se sumarán al evento, mientras los barrios ajustan la rutina entre vallados, carriles especiales y restricciones.