El fútbol de las infancias tiene su fiesta en Paraná. El Club Don Bosco abrió sus puertas para albergar la 18ª edición del Torneo Infantil Palmira Cáceres, una competencia que con los años se convirtió en uno de los encuentros más esperados del calendario deportivo juvenil de la provincia.
La convocatoria esta vez superó todas las expectativas: unos 80 equipos confirmaron su participación, llegando desde distintos puntos del país y también desde Paraguay. No es un dato menor. Que un torneo infantil entrerriano logre trascender fronteras habla de la reputación que fue construyendo edición tras edición.
La competencia abarca un rango amplio de categorías, desde los nacidos en 2018 hasta los de 2013, lo que garantiza acción en todas las franjas etarias y permite que cientos de pibes tengan su momento en la cancha. El torneo se extenderá hasta el sábado, con jornadas que prometen llenar de movimiento y color las instalaciones del club.
Eventos como el Palmira Cáceres son los que sostienen la base del fútbol formativo: no hay contratos, no hay transferencias, no hay negocio. Hay pibes que aprenden a competir, a ganar y a perder, rodeados de familias que alientan desde las tribunas. Eso, en tiempos donde el deporte infantil compite con pantallas y algoritmos, no es poco.
El torneo continúa en el Club Don Bosco de Paraná con actividad programada hasta el cierre del sábado.