Hay una vacuna que puede marcar la diferencia entre un bebé sano y uno que termina internado con dificultad respiratoria. Y está disponible, es gratuita y es obligatoria. Sin embargo, el Ministerio de Salud de Entre Ríos tuvo que salir a recordarlo, lo que dice bastante sobre los niveles de cobertura que se están alcanzando.
La vacuna en cuestión es la que protege contra el virus sincicial respiratorio (VSR), uno de los principales responsables de las infecciones respiratorias graves en lactantes. El esquema apunta a las personas gestantes: se aplica entre las semanas 32 y 36 de embarazo, de modo que los anticuerpos pasen al bebé antes del nacimiento y lo protejan en los primeros meses de vida, cuando más vulnerable es.
La lógica es simple pero poderosa: vacunar a la madre durante el embarazo es vacunar al recién nacido antes de que llegue al mundo. Los bebés menores de seis meses no pueden recibir muchas vacunas por sí mismos, entonces la inmunidad materna es, literalmente, su primer escudo.
Desde la cartera sanitaria provincial se subrayó que la vacuna está disponible en todos los vacunatorios de la provincia, sin costo y dentro del calendario oficial. No hace falta turno especial ni trámite engorroso: alcanza con concurrir al centro de salud más cercano con el carnet de embarazo.
El invierno es la temporada de mayor circulación de virus respiratorios, y el VSR no es la excepción. Cada año, los servicios de pediatría de los hospitales entrerrianos reciben casos de bronquiolitis severa, muchos de ellos evitables. La vacunación en el embarazo es, hoy, una de las herramientas más eficaces para reducir esas internaciones.
Si estás cursando un embarazo o conocés a alguien que lo está, el mensaje es claro: entre la semana 32 y la 36 es el momento. Después de esa ventana, la protección transferida al bebé puede ser menor. No hay que esperar ni postergar.