Para los adultos mayores que cobran la Prestación Universal para Adultos Mayores (PUAM) de ANSES, julio trae una novedad concreta: un ajuste por movilidad y la continuidad del bono extraordinario que viene sosteniendo el ingreso de quienes no llegan a la jubilación mínima.
La actualización de este mes es del 2,15%, en línea con la fórmula de movilidad vigente. No es un número para festejar, pero es el mecanismo que la ley establece para que las prestaciones no queden completamente rezagadas frente a la inflación. A eso se le suma el bono extraordinario de $70.000, que continúa en pie y representa una porción significativa del ingreso total.
Con ambos componentes, los beneficiarios de la PUAM recibirán en julio de 2026 un ingreso total cercano a los $400.000. Para muchos adultos mayores que no pudieron acreditar los años de aportes necesarios para acceder a una jubilación ordinaria, esta prestación es el único ingreso formal que tienen.
La PUAM está destinada a personas de 65 años o más que no reúnen los requisitos para jubilarse pero que acreditan al menos 10 años de aportes al sistema previsional. Su monto equivale al 80% de la jubilación mínima, lo que históricamente la ubica por debajo de la línea de la canasta básica para adultos mayores. El bono, en ese contexto, no es un lujo: es un parche sobre una brecha estructural.
El calendario de pagos de ANSES distribuye los cobros según el número de documento del beneficiario, por lo que conviene verificar la fecha específica a través del sitio oficial o la aplicación Mi ANSES para saber exactamente cuándo acredita el haber.