Una fisura importante en un caño maestro obligó a la Municipalidad de Paraná a intervenir de urgencia en uno de los acueductos principales de la ciudad. El caño afectado tiene 900 milímetros de diámetro, lo que da una idea del volumen de agua que circula por ahí y del impacto que puede tener cualquier demora en la reparación.
Mientras duren los trabajos, los vecinos de la zona este de Paraná podrían notar baja presión en las canillas o directamente falta de suministro. No es un corte programado de rutina: es una intervención de emergencia sobre infraestructura crítica, y eso siempre implica cierta imprevisibilidad en los tiempos.
Desde el municipio se pidió a la población un uso responsable del agua hasta que finalicen las tareas. El pedido no es menor: cuando la presión baja, la tentación de abrir todas las canillas o llenar tanques de golpe puede agravar la situación y perjudicar a los vecinos que más lo necesitan.
La recomendación concreta es evitar el consumo innecesario, no llenar piletas ni regar jardines mientras los trabajos estén en curso, y tener paciencia con los tiempos de la reparación. Una vez que el acueducto quede restablecido, el servicio debería volver a la normalidad en toda el área afectada.