La reunión fue rara desde el arranque. A las 12:30, con el partido de Argentina-Egipto por el Mundial 2026 a punto de comenzar, enviaron una circular para que los empleados municipales se retiraran a mirar el partido. Las puertas del edificio del Concejo se cerraron al mediodía. Nadie entraba. Adentro, el subsecretario Ferreyra llegó con siete personas de la Subsecretaría de Seguridad Ciudadana para dar explicaciones sobre la no renovación de contratos municipales.
La concejal Villalba no se guardó nada: “Es inaudito, nunca visto. Es una persona que tiene que venir a responder, un simple funcionario político. No era el Papa ni alguien de la realeza”. El tono del encuentro, según su relato, quedó marcado desde el inicio por las chicanas del funcionario hacia la gestión anterior: que sobraba personal, que hubo un “festival de 900 ingresos en 2023“. Los ediles le cortaron el paso. “La chicana estaba bien para la prensa, pero cara a cara queríamos saber la verdad”, respondieron.
Los números tampoco cerraron. En un primer momento se habló de 70 empleados que quedaron fuera; después Ferreyra los redujo a 56. La diferencia, según los concejales, se explicaría por reincorporaciones posteriores. Los ediles exigieron la nómina completa, en planilla y firmada por las autoridades, incluyendo el listado de los supuestos 900 contratados de la gestión anterior. “Hablar y decirlo es fácil para la prensa, pero nosotros, que sabemos, no está bueno que vengan a mentir”, disparó Villalba.
Cuando los concejales preguntaron si la decisión respondía a una cuestión financiera o a una optimización de recursos humanos, y qué criterios se usaron para no renovar, la respuesta fue que no necesitaron informes formales: alcanzaron con listados elaborados por los secretarios de cada área. La Dirección de Recursos Humanos no tuvo participación. “Es la política que viene llevando adelante el intendente Francisco Azcué. Es una revisión que se va a hacer cada seis meses”, dijo el funcionario. Y ante la pregunta directa de si esto iba a continuar, no dejó margen a la duda: sí, va a proseguir y va a seguir quedando gente afuera.
Hay además un pedido de informes presentado en enero de este año que todavía no fue respondido. En ese documento los ediles solicitaron el detalle de contratos con y sin aportes, monotributistas, bajas con sus razones e ingresos de personal. Ferreyra prometió responderlo la semana próxima. También quedó pendiente la situación en la página de Transparencia del municipio: figura el nombre, el legajo y la secretaría de cada empleado, pero ya no se especifica si es personal contratado, de planta permanente o funcionario político. Ese dato, señalaron los concejales, fue eliminado en esta gestión. La promesa de más claridad, por ahora, sigue siendo solo una promesa.