Un cambio silencioso pero concreto acaba de entrar en vigencia para uno de los productos más presentes en las mesas argentinas. El Gobierno nacional incorporó al Código Alimentario Argentino un nuevo reglamento técnico del Mercosur específico para la leche UHT, conocida popularmente como leche larga vida.
La medida no es un detalle menor. El Código Alimentario Argentino es el marco legal que regula qué puede llamarse alimento, cómo debe producirse y bajo qué condiciones puede llegar a las góndolas. Actualizarlo implica que todos los fabricantes del sector lácteo deberán ajustar sus procesos para cumplir con los nuevos estándares de identidad y calidad que establece la norma.
La incorporación del reglamento técnico del Mercosur apunta a armonizar los criterios de producción entre los países del bloque, algo que tiene impacto directo en el comercio regional. Para el consumidor, la expectativa es que la actualización se traduzca en mayor control sobre lo que efectivamente contiene ese cartón blanco que ocupa un lugar fijo en la heladera de millones de hogares.
La leche UHT es, por su practicidad y vida útil extendida, uno de los lácteos de mayor consumo masivo en el país. Que sus normas de calidad no se hubieran revisado en tiempo y forma era una deuda pendiente con la cadena productiva y con los consumidores. La nueva reglamentación busca cerrar esa brecha y poner a la Argentina en línea con los criterios vigentes en el bloque regional.