Un cementerio que guarda los restos de nietos de Justo José de Urquiza y de figuras fundacionales de Concordia acaba de dar un paso más hacia su revalorización: el municipio lo convirtió oficialmente en museo. El Decreto N.º 576/2026, firmado por el intendente Francisco Azcué junto al secretario de Servicios Públicos, Roberto Ramírez, y al secretario de Desarrollo Humano, Carlos Gatto, creó el Museo a Cielo Abierto de los Fundadores en el histórico Cementerio Viejo de la ciudad.
El espacio no es cualquier predio. Declarado Monumento Histórico Provincial mediante la Ley Provincial Nº 10.631 en 2018, alberga los restos de los comandantes Martínez y Requena, familiares del primer intendente Federico Zorraquín, Juan Bautista Arruabarrena, integrantes de las familias Manzores e Isthilart, y Teófilo y María Urquiza, nietos del general Urquiza. Historia enterrada, literalmente, que ahora el municipio quiere poner en valor.
El decreto establece una división clara de responsabilidades: la Dirección de Administración de Cementerios Municipales seguirá a cargo del mantenimiento técnico del predio, mientras que la Subsecretaría de Educación y Cultura tomará las riendas del museo, la organización de visitas guiadas y el desarrollo de actividades educativas, culturales e históricas. El Ejecutivo fue explícito en aclarar que la creación del museo no altera las competencias de conservación ya existentes.
La medida llega, sin embargo, con algunas preguntas sin respuesta pública. A comienzos de junio, el municipio había iniciado trabajos de reparación y pintura en el frente del cementerio sin contar todavía con el aval del Consejo Asesor de Protección del Patrimonio, organismo que había solicitado información técnica adicional antes de emitir dictamen sobre el financiamiento a través del Fondo de Estímulo para la Recuperación de Edificios Catalogados (FEREC). El consejo no rechazó la iniciativa, pero pidió detalles sobre los trabajos, materiales, presupuesto y participación de profesionales especializados en patrimonio, arquitectura o ingeniería.
Pese a esas observaciones, las obras arrancaron de todas formas. Hasta el momento, el municipio no informó públicamente con qué recursos se financian ni si se incorporaron las recomendaciones técnicas formuladas por el organismo patrimonial. El decreto de creación del museo es un paso concreto y bienvenido para la identidad histórica de Concordia; la transparencia sobre cómo se ejecutan las obras en un bien protegido por ley provincial es, todavía, una deuda pendiente.