“Buuuuuuuueeenas”. Esa voz ronca y ese saludo inconfundible que marcó a toda una generación de usuarios de YouTube se apagó para siempre este domingo. Gaspar Prim Díaz, conocido como Gaspi, murió a los 23 años en un trágico accidente de helicóptero en Río de Janeiro.
Las autoridades brasileñas confirmaron que el influencer argentino se encontraba entre las seis víctimas fatales del siniestro aéreo. Junto a él viajaba Lucas Vignale, director argentino de videos musicales, y el cantante estadounidense Oliver Tree. Una tragedia que golpea de lleno al mundo del entretenimiento digital.
¿Quién no conocía a Gaspi? El pibe de José C. Paz que se hizo famoso con sus entrevistas callejeras irreverentes, abordando a desconocidos con preguntas incómodas y un humor absurdo que rápidamente se volvió viral. Su micrófono negro pegado con cinta y ese cable conectado a la cámara se transformaron en su marca registrada.
Con apenas nueve videos publicados en YouTube, había logrado reunir más de 2 millones y medio de seguidores. Un fenómeno que las plataformas no siempre supieron manejar: “Mis seguidores ya saben que los tienen que mirar apenas los subo porque siempre me los bajan”, había confesado en una entrevista, consciente de que su contenido cargado de humor negro y referencias controversiales lo ponía en la mira de los algoritmos.
Su último proyecto lo había emocionado especialmente. “Gaspi visita tu hogar” para Blender prometía llevar su estilo sarcástico e políticamente incorrecto a las casas de personajes llamativos. Apenas había estrenado dos episodios: uno con Enrique, un poeta de José C. Paz, y otro con Ricardo, un cazador de Saladillo. “Para nosotros, que venga Gaspi a hacer lo que suele hacer es el traspaso o la bomba del año”, había dicho Iván Liska, director de Blender.
El impacto de Gaspi trascendía las pantallas. Su participación en La Velada del Año V, el evento de boxeo de Ibai Llanos, lo había catapultado aún más. Era el pibe que había logrado lo que muchos consideraban imposible: mantener la autenticidad en un mundo digital cada vez más artificial.
Ahora queda la incertidumbre sobre el futuro de sus proyectos. ¿Estará grabado el resto de la serie? ¿Verá algún día la luz? Son preguntas que duelen, porque detrás de cada video había un joven talentoso que supo conectar con una generación hambrienta de contenido genuino, aunque incómodo. La muerte de Gaspi deja un vacío que será difícil de llenar en el panorama digital argentino.