El Ministerio de Economía vivió momentos de tensión este lunes cuando sonaron las alarmas de evacuación poco antes de las 15 horas. No era un simulacro: habían recibido dos amenazas de bomba que pusieron en alerta a todo el edificio.
Los empleados salieron por las escaleras mientras los ascensores permanecían bloqueados. Muchos pensaron inicialmente que se trataba de un ejercicio de rutina, hasta que vieron llegar cinco móviles de la Policía Federal y comprendieron la gravedad de la situación.
El punto de encuentro fue la Plaza de Mayo, donde el personal aguardó mientras los perros detectores recorrían cada rincón del edificio. La Comisión Interna confirmó que las dos llamadas intimidatorias habían llegado directamente al ministerio, lo que activó el protocolo de seguridad.
Lo que añade dramatismo al episodio es que el ministro Luis Caputo se encontraba en el edificio al momento de la amenaza. Estaba reunido con el ex presidente de Colombia, Iván Duque, en lo que parecía ser una jornada de trabajo normal hasta que la realidad se impuso.
La Policía Federal Argentina tomó control del operativo y desplegó al escuadrón antibombas para realizar una inspección exhaustiva. Los efectivos confirmaron que estaban “realizando la inspección del lugar” mientras el personal permanecía evacuado.
¿Qué hay detrás de estas amenazas? La tensión política y económica que vive el país parece encontrar nuevas formas de expresión, esta vez apuntando directamente al corazón de las decisiones fiscales. El episodio deja en evidencia la fragilidad del clima institucional y la necesidad de reforzar los protocolos de seguridad en los organismos clave del Estado.