Una mancha anaranjada y rosada con reflejos tornasolados apareció en un pequeño cauce que atraviesa la playa Nébel y desemboca directamente en el río Uruguay. Los vecinos que detectaron el fenómeno no dudaron: “Parece aceite usado o algún tipo de lubricante industrial”.
El escurrimiento contaminante fue registrado en un sector al norte de la playa, en zona de la Costanera Nueva, donde forma pequeños cursos de agua que terminan llegando sin filtro alguno al río. Las imágenes captadas por los propios vecinos muestran esa característica película iridiscente que delata la presencia de hidrocarburos u otros compuestos oleosos.
¿De dónde viene esta contaminación? Los denunciantes sospechan de talleres mecánicos o depósitos ubicados en las inmediaciones, aunque reconocen que se trata de una apreciación visual. Solo un análisis técnico especializado podría determinar la composición real de la sustancia que está llegando al agua.
La situación genera inquietud justificada en una zona frecuentada por vecinos, pescadores y familias que utilizan la costanera como espacio recreativo. La presencia de sustancias oleosas no solo afecta la calidad del agua, sino que puede impactar directamente en la flora y fauna del delicado ecosistema ribereño.
Mientras tanto, el derrame continúa sin que se haya identificado su origen exacto ni se hayan tomado medidas para detener el escurrimiento que sigue llegando al río Uruguay en una de las zonas más transitadas de la costanera concordiense.