Mañana Concordia se quedará sin agua durante varias horas, pero será por una buena causa. EDOS instalará cuatro válvulas-esclusas estratégicas que prometen cambiar para siempre la pesadilla de los cortes masivos cuando se rompe un caño.
La obra más importante se realizará en la intersección de avenida Eva Perón, casi Salto Uruguayo. “Hoy comienzan las excavaciones para tener preparada a toda la gente”, explicó Del Cerro, quien lidera el proyecto que busca modernizar una red que viene del siglo pasado.
¿El objetivo? Que cuando se produzca una rotura -algo inevitable con caños tan antiguos- no sea necesario cortar el suministro desde la planta del Parque San Carlos a toda la ciudad. “Nos va a permitir sectorizar la distribución de agua”, prometió el funcionario.
La realidad es cruda: los caños de hierro fundido que abastecen Concordia son muy antiguos y sufren fatiga por los ciclos de expansión y contracción que provocan los cambios de temperatura. A eso se suma la corrosión, los movimientos del suelo y las cargas del tránsito vehicular. Un cóctel perfecto para las roturas.
Cuando asumieron, no había válvulas o esclusas funcionando en ningún sector. Ahora, las que fueron instalándose cubren el 75% de la red. Con estas cuatro nuevas, el sistema quedará prácticamente blindado contra los cortes generalizados.
El antecedente está fresco: el 6 de mayo pasado, cuando una empresa privada perforó accidentalmente el conducto principal que cruza por debajo de Salto Uruguayo. Toda la ciudad se quedó sin agua por horas. Con el nuevo sistema, solo se habría afectado ese sector.
Del Cerro fue claro con los vecinos: racionen agua durante toda la jornada de mañana. Que llenen tanques y recipientes, que no rieguen plantas ni laven autos o veredas. Una vez terminados los trabajos, el agua volverá de forma paulatina, y los frentistas de las zonas más alejadas serán los últimos en recuperar el servicio.