¿Cuando fue la ultima vez que usaste la tarjeta sin mirar el resumen? Las operaciones con tarjeta de credito volvieron a caer en mayo, marcando el quinto mes consecutivo de retroceso en terminos reales. El plastico, que antes era el salvavidas de la clase media, hoy se convirtio en un lujo que pocos se pueden permitir.
Los numeros son contundentes y reflejan una realidad que cualquier entrerriano conoce de memoria: el credito al consumo esta en caida libre. Mientras los funcionarios celebran indicadores macroeconomicos, las familias hacen malabares para llegar a fin de mes sin tocar la tarjeta. La brecha entre la teoria y la practica se agranda mes a mes.
En Parana, Concordia y Gualeguaychu, los comerciantes lo confirman: la gente paga en efectivo o no compra. Las cuotas sin interes se volvieron una trampa y el financiamiento con tarjeta un camino directo al ahogo. La dinamica es clara: menos consumo, menos credito, menos movimiento economico.
La realidad es que los hogares entrerrianos estan priorizando el efectivo por sobre el plastico. No es una eleccion, es supervivencia. Cuando el salario no alcanza y los precios suben, la tarjeta deja de ser una herramienta y se convierte en una amenaza. Cinco meses de caida no son casualidad: son la radiografia de una economia que no termina de despegar para el ciudadano comun.
Este escenario plantea un interrogante central: ¿como se sostiene la recuperacion economica cuando el consumo interno sigue en retroceso? La respuesta esta en los proximos meses, pero por ahora, la tarjeta de credito sigue siendo el termometro mas honesto de la situacion real de las familias argentinas.