El Fondo Monetario Internacional volvió a meter presión sobre la Casa Rosada. Esta vez, el organismo que comanda Kristalina Georgieva dejó en claro que espera que Javier Milei cumpla con su palabra y apruebe las reformas previsional y tributaria antes de que termine su mandato.
La confianza del FMI no es casual. El gobierno nacional se comprometió a impulsar estos cambios estructurales como parte del acuerdo firmado, y ahora el reloj corre contra las elecciones presidenciales de 2027. ¿Podrá Milei sortear la resistencia del Congreso y los sindicatos para cumplir con Washington?
Las reformas tributaria y previsional son dos de los puntos más sensibles del programa económico libertario. La primera busca simplificar el sistema impositivo y eliminar distorsiones, mientras que la segunda apunta a modificar el régimen jubilatorio actual. Ambas prometen generar fuertes debates en el Parlamento.
El organismo internacional sabe que estos cambios son clave para el equilibrio fiscal de largo plazo que tanto reclama. Sin embargo, la ventana de tiempo se achica: quedan menos de dos años para que Milei pueda cumplir con sus compromisos antes de enfrentar la reelección.
La presión del FMI llega en un momento delicado para el gobierno, que debe balancear las exigencias externas con la realidad política interna. Los próximos meses serán decisivos para saber si la administración libertaria puede traducir sus promesas en leyes concretas.