La visita de Daniel Rossi a Concordia no fue una escala más en su agenda política. El intendente de Santa Elena llegó a la capital del citrus en uno de los momentos más delicados de su carrera: enfrenta un proceso disciplinario que podría terminar con su expulsión del PJ y busca desesperadamente sumar apoyos para dar una batalla que ya excede el expediente partidario.
“Voy a venir seguido. Acá me llaman muchos compañeros“, explicó Rossi durante una conferencia de prensa este lunes en un tradicional café céntrico de Concordia. La actividad tuvo un objetivo político explícito: tender puentes con sectores del peronismo que cuestionan a la actual conducción y construir una red de apoyos de cara a lo que considera una disputa decisiva para el futuro del justicialismo entrerriano.
“Aquí va a explotar por todos lados si no hay internas“, advirtió el dirigente santelenense. La frase resume una de las ideas centrales de su discurso: el problema del PJ no es solamente electoral sino también de representación. “En Concordia y en cualquier lugar de Entre Ríos la gente te dice: ‘Yo soy peronista, pero a estos no los voto'”, repitió una certeza que ya había formulado semanas atrás.
La posible expulsión de Rossi será tratada en el Congreso del PJ el próximo sábado 13 de junio. La conducción del partido -“la runfla” como les llamó- le atribuye haber promovido electoralmente espacios ajenos al peronismo. Pero Rossi tiene otra interpretación: “Lo que les molesta son las denuncias de corrupción“, respondió cuando se le preguntó qué cree que le reprochan realmente.
A lo largo de la conferencia insistió en que durante años denunció situaciones que involucraban a sectores del propio peronismo sin obtener respuestas. “Yo fui opositor interno de Urribarri, de Bordet y también de Busti. Nunca participé de ninguna estructura de poder. Siempre competí con el voto de la gente”, remarcó.
Al ser consultado por la denuncia contra Guillermo Michel durante la campaña electoral, Rossi rechazó la acusación de intencionalidad política. “Dicen que yo denuncié a Michel. Lo que hice fue presentar ante un juez federal declaraciones públicas de la diputada Marcela Pagano para que se investigaran. Si Michel tiene que denunciar a alguien que la denuncie a ella. Pero no me echen del partido a mí“, respondió.
“Acá se juntan cinco o seis dirigentes y dicen que ya está la unidad de Concordia o de la provincia. Eso es la rosca, la trampa. Tenemos que romper con eso”, afirmó para luego identificar con nombres a quienes considera responsables: “La conducción es Romero (Rosario, intendenta de Paraná), Michel (Guillermo, senador), Bordet (Gustavo, diputado nacional y ex gobernador), Cáceres (presidente del PJ). Lauritto va a presidir el Congreso”.
Uno de los cuestionamientos más duros fue hacia el intendente de Concepción del Uruguay: “Lauritto me va a expulsar a mí. Él, que es el responsable mayor de los contratos truchos“, lanzó. La causa de los contratos irregulares en la Legislatura apareció repetidamente durante la charla. “Yo fui vicegobernador de esta provincia. No se puede hacer un solo contrato ni un solo cheque sin la firma de las máximas autoridades. Sin embargo, la Justicia termina imputando a los perejiles”, cerró.