Los $48.415.160 que el municipio de Concordia destinó para arreglar los semáforos no son casualidad. Es la cifra exacta que marca cuánto cuesta mantener funcionando algo que debería ser básico: que los conductores sepan cuándo frenar y cuándo avanzar.
La Licitación Pública Nº 29/2026 salió con ese presupuesto oficial y ya tiene luz verde de la Dirección de Compras y Suministros para avanzar. El dinero sale de la partida de Obras Públicas, porque aparentemente mantener semáforos ahora es una obra pública.
¿Qué van a comprar con esa montaña de plata? Placas de potencia compatibles con controladores marca Micro-electrónica, módulos GPS para controladores electrónicos, soportes para columnas semafóricas y ópticas LED. Todo lo que debería estar funcionando hace rato.
El decreto municipal prevé hasta un segundo llamado si el primero queda desierto o las ofertas no convencen. Una precaución que habla de lo complejo que se volvió conseguir quien mantenga en pie el sistema de señalización vial de la ciudad.
Los vecinos de Concordia que manejan todos los días saben de qué se trata esto. Semáforos apagados, intermitentes que no funcionan, cruces convertidos en ruleta rusa. Ahora el municipio pone los números sobre la mesa: arreglar todo esto cuesta casi 50 millones de pesos.
La pregunta que queda flotando es por qué llegamos a este punto. ¿Cuánto tiempo estuvieron sin mantenimiento estos equipos? La respuesta está en cada esquina donde los conductores tienen que adivinar si pueden pasar o no.