El silencio del oficialismo en el Concejo Deliberante dejó en evidencia una estrategia que ya se volvió costumbre: rechazar sin debate cualquier iniciativa opositora. Esta vez, la víctima fue una resolución sobre la reforma previsional que presentó el bloque peronista, y la bronca de la concejal Amiano no se hizo esperar.
“Los ediles tenemos la responsabilidad de generar el debate y acompañar institucionalmente a quienes hoy sienten incertidumbre frente a esta reforma”, disparó Amiano durante la sesión. La concejal del PJ no se anduvo con vueltas: sospecha que bajo el argumento de “ordenar y fortalecer la Caja”, lo que se busca en realidad es trasladar el peso del ajuste a trabajadores y jubilados.
La reforma que tiene en vilo a los empleados estatales entrerrianos incluye cambios que duelen: aumento progresivo de la edad jubilatoria hasta los 65 años para actuales aportantes y exigencia inmediata de 68 años para nuevos ingresantes. Como si fuera poco, también se eleva el requisito de servicios con aportes de 30 a 35 años, un golpe directo para trabajadores con trayectorias discontinuas.
¿Pero qué pasó en la sesión? El proyecto de resolución fue rechazado sin mayores explicaciones. Los concejales del oficialismo levantaron la mano en contra y punto. Ni un argumento, ni una justificación. Los peronistas quedaron solos defendiendo una propuesta que, según admitió la propia Amiano, solo expresaba “una preocupación real por aspectos regresivos”.
La estrategia del oficialismo genera interrogantes. ¿Se trata de no tener que defender un proyecto antipopular resistido por gremios estatales y docentes? ¿O es simplemente bloquear toda iniciativa opositora sin dar explicaciones? Lo cierto es que este mismo cuerpo llegó a argumentar en favor de la no renovación de contratos de cocineras de los Centros de Desarrollo Infantil, así que la hipótesis del pudor político suena poco creíble.
“Fortalecer la Caja no puede ser generando un ajuste para los que toda la vida sostuvieron al Estado con su esfuerzo”, remarcó Amiano, quien abogó por una discusión con transparencia y participación amplia. Según la concejal, eso “no se ha dado”. La modificación de la base de cálculo del haber jubilatorio y la imposición de aportes extraordinarios adicionales completan un paquete que, para la oposición, traslada el costo del equilibrio a quienes ya sostuvieron el sistema durante décadas.
Al finalizar la sesión, Amiano dejó en claro que su bloque no se opone a una reforma necesaria del sistema previsional, pero sí al método: “No ajustando a los jubilados y a las personas que sostuvieron durante décadas el funcionamiento del Estado”. La sustentabilidad, argumentó, debe alcanzarse mediante mayor eficiencia administrativa y fortalecimiento recaudatorio, no cargando el peso sobre las espaldas de trabajadores y jubilados entrerrianos.