Los números no mienten: Familias Abrigo se convirtió en una revolución silenciosa que está cambiando la vida de los bebés más vulnerables de Entre Ríos. El programa provincial que brinda contención y cuidado transitorio a los más pequeños triplicó la cantidad de niños alojados en hogares transitorios.
¿Qué está pasando en la provincia que cada vez más familias abren sus puertas? Desde el COPNAF (Consejo Provincial del Niño, Adolescente y Familia) destacaron el compromiso solidario de las familias entrerrianas que decidieron sumarse a esta red de contención. No es solo una estadística: detrás de cada número hay un bebé que encontró calor de hogar cuando más lo necesitaba.
El crecimiento del programa no es casualidad. En una provincia donde las situaciones de vulnerabilidad infantil siguen siendo una preocupación constante, Familias Abrigo se presenta como una alternativa más humana que la institucionalización. Las familias que participan del sistema reciben capacitación especializada y acompañamiento profesional para brindar el cuidado que estos bebés necesitan mientras se resuelve su situación familiar definitiva.
¿Quiénes pueden ser parte de esta red? Los requisitos incluyen estabilidad emocional y económica, disponibilidad de tiempo completo para el cuidado del bebé, y la disposición a trabajar en equipo con los profesionales del COPNAF. No se trata de adopción: es un acogimiento temporal que puede durar desde semanas hasta meses, dependiendo de cada caso particular.
El programa representa un cambio de paradigma en la protección infantil entrerriana. Mientras los hogares institucionales siguen siendo necesarios, Familias Abrigo demuestra que existe otra forma de cuidar a los más pequeños: con el calor de una familia que elige tender la mano cuando la sociedad más lo necesita.