El golpe llegó sin aviso. Granja Tres Arroyos anunció el cierre temporal de su planta La China en Concepción del Uruguay, dejando en el aire el futuro de cientos de trabajadores entrerrianos y poniendo en evidencia una crisis que viene gestándose hace meses.
La empresa emitió un comunicado donde reconoce atravesar “una delicada situación financiera” y confirma que el cierre es “por tiempo indeterminado”. Una frase que en el mundo empresarial suena a epitafio. ¿Cuándo un cierre “temporal” vuelve a abrir sus puertas en Argentina?
Pero la empresa no se quedó callada sobre las causas. Apuntó directamente contra los “continuos conflictos sindicales” como uno de los factores que complicaron la operación. Una acusación que seguramente generará rispideces con los gremios, que ya vienen alertando sobre la precarización laboral en el sector.
El panorama es preocupante: más de 5.000 empleos están en la cuerda floja, no solo en Entre Ríos sino en toda la estructura de la compañía. La planta de Concepción del Uruguay era una de las principales fuentes laborales de la zona, y su cierre impacta de lleno en la economía local.
Desde la empresa aseguran que buscan “soluciones para sostener la actividad”, pero las palabras suenan huecas cuando ya bajaron las persianas. El sector avícola viene golpeado por la crisis económica, los altos costos de producción y la caída del consumo interno.
La situación de Granja Tres Arroyos es un espejo de lo que atraviesa buena parte de la industria alimentaria argentina. Entre la presión sindical, los costos que se disparan y un mercado interno que no reacciona, las empresas quedan atrapadas en una tenaza que parece no aflojar.