El panorama se puso color hormiga para la industria autopartista entrerriana. Los números del primer trimestre de 2026 no mienten: una caída del 9,7% que duele en el bolsillo y preocupa a los empresarios del sector.
La Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC) tiró la bomba con cifras que confirman lo que muchos ya sospechaban. La producción local se desploma mientras las piezas chinas inundan el mercado nacional como agua en terreno seco.
¿Qué está pasando realmente? La ecuación es simple pero demoledora: menos producción nacional, exportaciones en picada y una competencia asiática que llega con precios que hacen temblar a cualquier industrial argentino. Los empresarios del sector no se guardan nada y hablan de una situación crítica que amenaza la supervivencia de muchas pymes.
En Entre Ríos, donde varias autopartistas tienen plantas y generan empleo genuino, la preocupación es palpable. Los dirigentes empresariales advierten que si esta tendencia continúa, el impacto en el empleo provincial será inevitable.
Las importaciones desde China no son novedad, pero su ritmo actual preocupa hasta a los más optimistas. Con costos de producción que desafían cualquier lógica local, las piezas asiáticas ganan terreno día a día en un mercado que históricamente fue refugio de la industria nacional.
El sector autopartista, que durante décadas fue motor de desarrollo industrial en el país, enfrenta ahora uno de sus momentos más complicados. La caída del 9,7% no es solo un número: representa empleos, inversiones y un tejido productivo que se debilita mes tras mes.