Los bancarios vuelven a ganar terreno en la pelea contra la inflación. La Asociación Bancaria cerró un nuevo acuerdo que eleva el salario inicial a $2,3 millones y actualiza el bono por el Día del Bancario, en una negociación que demuestra la fortaleza de uno de los gremios más organizados del país.
El incremento abarca todas las remuneraciones mensuales, tanto brutas como netas, remunerativas y no remunerativas, incluyendo los adicionales convencionales que suelen ser motivo de disputa en otras actividades. Una suba integral que no deja ningún concepto afuera del ajuste.
¿El dato que marca la diferencia? El esquema de actualización progresiva ya acumula un 12,3% en los primeros cuatro meses del año sobre los salarios de diciembre pasado. Mientras otros sectores corren detrás de los precios, los bancarios mantienen un mecanismo que les permite sostener el poder adquisitivo mes a mes.
La negociación no se detiene acá. El sindicato confirmó que las paritarias se retomarán en la segunda quincena de junio, con el objetivo de revisar cómo evoluciona el salario frente a la inflación. Una estrategia que busca anticiparse a los vaivenes económicos en lugar de reaccionar tarde.
Desde la conducción gremial subrayaron que el entendimiento apunta a que los trabajadores bancarios “continúen salvaguardando el poder adquisitivo”, en un contexto donde la incertidumbre inflacionaria sigue siendo la regla y no la excepción.
El acuerdo, difundido oficialmente el 18 de mayo por el Secretariado General Nacional, refleja una negociación que otros sectores miran con atención. En tiempos donde mantener el salario real se volvió una batalla diaria, los bancarios demuestran que la organización y la estrategia sindical pueden hacer la diferencia.