¿Cuántas veces tiene que saltar la alarma para que alguien escuche? La Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA) volvió a la carga este viernes con un dictamen demoledor sobre la privatización de la Hidrovía, señalando las mismas irregularidades que ya había denunciado el año pasado. Pero el Gobierno nacional sigue como si nada: el martes 19 de mayo a las 13 horas se abren las ofertas económicas.
El fiscal Sergio Leonardo Rodríguez no se anduvo con vueltas en su informe al fiscal federal Guillermo Marijuan. La licitación de la Vía Navegable Troncal sobre los ríos Paraguay y Paraná “repite errores” que van desde la redacción de cláusulas anticorrupción hasta “un posible direccionamiento del proceso”. ¿Casualidad que la empresa que mejor puntuó sea Jan de Nul, la misma que manejaba la concesión anterior y a la que el Estado le debe plata?
La PIA ya había saltado en 2025, justo el día anterior a la presentación de ofertas, pero nadie les dio pelota. “Se los invitó en cada ocasión y siempre contestaron que no iban a participar”, se justificaron desde el oficialismo. Claro, es más fácil ignorar al fiscal que explicar por qué Jan de Nul le sacó una diferencia abismal a DEME, su única competidora después de que DTA Engenharia quedara descalificada.
El dictamen es lapidario: cuestiona desde las audiencias públicas hasta la falta de una evaluación de impacto ambiental completa. “Surgen elementos suficientes para advertir serias y evidentes irregularidades“, remató Rodríguez, advirtiendo que todo esto “conducirá inevitablemente a un procedimiento y posible adjudicación pasibles de reproches administrativos y/o penales”.
Con una tarifa mínima de 3,40 dólares por tonelada y un proceso que huele a direccionado, la pregunta es obvia: ¿por qué tanta prisa por cerrar un negocio que la propia fiscalía anticorrupción considera irregular? La Hidrovía es demasiado importante para Entre Ríos y el país como para que se maneje a los ponchazos.
Con informacion de: Clarin.