¿Cuánto vale la vida de un chico con cáncer en Entre Ríos? La pregunta quedó flotando en el aire cuando el Club de Leones entregó una donación de $2.620.000 al área de oncohematología del Hospital San Roque de Paraná. Pero lo que debía ser una jornada de celebración se convirtió en un momento incómodo.
El doctor Pedro Negri, referente del servicio, no se guardó nada. En pleno acto de entrega, aprovechó para reclamar que la provincia adhiera de una vez a la Ley Nacional de Oncopediatría. Una ley que existe, que funciona en otras provincias, pero que acá parece ser un tema tabú para la gestión de Rogelio Frigerio.
La donación del Club de Leones es un gesto noble que merece reconocimiento. Pero también pone en evidencia algo que duele: que la solidaridad privada esté cubriendo vacíos que debería llenar el Estado. Mientras las organizaciones civiles se multiplican para juntar fondos, los funcionarios provinciales miran para otro lado cuando se trata de adherir a normativas que garantizarían recursos genuinos.
El Hospital San Roque atiende casos complejos de toda la región. Los equipos médicos hacen milagros con lo que tienen, pero ¿hasta cuándo van a depender de la buena voluntad de clubes y fundaciones? La Ley de Oncopediatría no es un capricho: es una herramienta que asegura financiamiento específico para tratamientos que no pueden esperar.
Negri eligió el momento justo para plantar bandera. En vez de limitarse a agradecer, puso el dedo en la llaga. Y tiene razón: Entre Ríos no puede seguir postergando decisiones que salvan vidas por cálculos políticos o presupuestarios. Los chicos con cáncer no entienden de excusas burocráticas.
Con informacion de: El Once.