¿Cuánto más pueden resistir los bolsillos entrerrianos? El INDEC confirmó que la inflación de abril fue del 2,6%, una cifra que aunque muestra desaceleración respecto al mes anterior, sigue golpeando duro a las familias de Paraná, Concordia y toda la provincia.
El dato no es menor: desde las tensiones cambiarias de mayo de 2025, cuando la inflación era del 1,5%, el Gobierno nacional no logró frenar esta escalada que ya acumula 32,4% en los últimos doce meses. La desaceleración de 0,8 puntos porcentuales respecto a marzo llega “a fuerza de más ajuste y estancamiento de la actividad y los salarios”, según revelan los números oficiales.
Pero hay un dato que duele más: una familia tipo de cuatro personas necesitó $1.469.768 para no ser pobre en abril. Eso representa un aumento del 2,5% mensual y un brutal 32,4% interanual. En Entre Ríos, donde los salarios públicos vienen corriendo de atrás, estas cifras se traducen en menos carne en la mesa y más ajuste en los hogares.
Los sectores que más empujaron la inflación fueron transporte y educación, dos áreas que impactan directamente en las familias entrerrianas. El aumento de colectivos y nafta, sumado a la quita de subsidios, explican buena parte de este panorama que no da respiro.
¿Qué viene? El Relevamiento de Expectativas del Banco Central anticipa una inflación del 2,3% para mayo y del 1,8% para agosto. Las consultoras más importantes del país coinciden en que la tendencia será a la baja, aunque las previsiones vienen subiendo porque “hasta hace poco la veían en 1%”.
Lo cierto es que mientras los números bailan entre proyecciones y realidades, las familias de Gualeguaychú, Concordia y todo Entre Ríos siguen sintiendo el peso de una inflación que, aunque desacelerada, sigue siendo un puñal en el bolsillo. La pregunta que flota en el aire es si este Gobierno tendrá las herramientas para domar definitivamente a este monstruo de mil cabezas.
Con informacion de: Diario Junio, El Once.