La confianza entre colegas se quebró de la peor manera en un colegio privado de Oberá. Una docente aprovechó un descuido de su compañera de trabajo para robarle la tarjeta bancaria y realizar una serie de operaciones que sumaron más de $300 mil pesos.
El hecho salió a la luz cuando la víctima revisó sus movimientos bancarios y descubrió transacciones que jamás había autorizado. ¿Cómo es posible que alguien en quien confiás te traicione de esta manera? La denuncia policial no tardó en llegar y la investigación comenzó a desentrañar una maniobra que había durado varios días.
Según pudo establecerse, la docente sospechosa habría utilizado la tarjeta sustraída para cargar combustible y realizar compras en diferentes comercios de la zona. Lo más llamativo del caso es que, después de vaciar la cuenta, la ladrona devolvió la tarjeta como si nada hubiera pasado, probablemente esperando que su colega no se diera cuenta inmediatamente.
La Policía de Misiones logró identificar a la responsable gracias al rastreo de las operaciones y las cámaras de seguridad de los establecimientos donde se realizaron las compras. El modus operandi revela una planificación que va más allá de un impulso: la acusada sabía exactamente qué estaba haciendo.
Este episodio deja una reflexión amarga sobre los vínculos laborales y la confianza que se deposita en quienes compartimos el día a día. En un ámbito educativo, donde se supone que los valores están por encima de todo, este tipo de traiciones duelen el doble.
Con informacion de: El Once.