¿Qué pasa cuando los pastores tienen que tocarle el timbre al intendente para hablar de familias que buscan comida en la basura? En Concordia, la Asociación de Pastores Unidos se reunió con el intendente Francisco Azcué para plantear una realidad que duele: cada vez más gente vive de los desechos.
El encuentro se dio después de una carta pública del 4 de mayo donde los pastores denunciaron que “familias enteras acuden a los puntos de acopio de residuos para saciar su hambre”. Una imagen que no debería existir en pleno 2026, pero que según los religiosos es moneda corriente en la ciudad.
En la mesa estuvieron los secretarios Luciano Dell Ollio (Gobierno) y Carlos Gatto (Educación y Cultura), junto a la directora de Culto Andrea Casco. Por los pastores participaron Hugo Olmedo, Mirta Salpietro, José Luis Almirón, Marta Benítez y Ozuna, quien llevó la voz cantante.
La demanda fue clara: reforzar las raciones de los comedores y abrir nuevos espacios para contener a quienes necesitan ayuda alimentaria. Pero la respuesta del oficialismo fue la de siempre: “escasez de recursos”. Más aún, revelaron que habían cerrado varios comedores y merenderos porque “no daban ningún tipo de servicio”.
El pastor Ozuna remarcó la necesidad de trabajar en conjunto y armar equipos de intercambio de información. También se habló de la preocupación por el fenómeno del Niño y las posibles inundaciones, además de temas como alfabetización y adicciones.
Pero la polémica no terminó ahí. Los concejales Emanuel Godoy y Mauricio Rey habían salido la semana pasada a cuestionar políticamente a los pastores. Rey los acusó de hablar “desde una posición política” y de representar intereses “contrarios al que gobierna”. Más duro fue Felipe Sastre (JxER), quien en sesión dijo que la Asociación “está haciendo un juego político para el Partido Justicialista”.
Ozuna calificó esas declaraciones como “una falta de respeto” y aclaró que la entidad no tiene nada que ver con cuestiones partidarias. En la reunión de ayer, curiosamente, no hubo ediles del oficialismo presentes. ¿Casualidad o estrategia?
El pastor fue claro: no van a “cargar las tintas” solo en el gobierno actual porque el deterioro social viene “desde hace rato”. Una forma elegante de decir que el problema es estructural, más allá de quién ocupe el sillón municipal.
Mientras tanto, las familias siguen buscando en la basura lo que el Estado no les puede garantizar. Y los pastores, lejos de quedarse en el púlpito, salen a la calle a denunciar lo que ven. Habrá que ver si las promesas de “trabajo en conjunto” se traducen en platos de comida o quedan en buenas intenciones.
Con informacion de: Diario Junio.