Entre Ríos acaba de escribir una página dorada en su historia agrícola. La campaña 2025/2026 cerró con un récord que no se veía desde hace 25 años: 3,4 millones de toneladas de maíz cosechadas en territorio entrerriano.
Los números hablan por sí solos y dejan en claro que esta provincia sigue siendo el motor productivo de la región. Con un valor bruto de producción que alcanzó los 649 millones de dólares, el sector agrícola entrerriano demostró una vez más su capacidad de generar riqueza genuina.
Pero hay un dato que llama especialmente la atención: más del 50% de la producción ya fue negociada en el mercado. Esto habla de una estrategia comercial inteligente por parte de los productores, que supieron aprovechar los momentos de mejores precios para asegurar la rentabilidad de sus campos.
Sin embargo, no todo fue parejo en el territorio provincial. Los márgenes de rentabilidad variaron significativamente según los distintos departamentos, lo que refleja las diferencias en calidad de suelos, condiciones climáticas y tecnología aplicada en cada zona.
Este récord histórico llega en un momento donde el campo argentino necesita buenas noticias. Con la presión impositiva, los costos de insumos y la volatilidad del dólar, lograr estos números no fue casualidad sino el resultado de trabajo, inversión y conocimiento.
La pregunta que queda flotando es si este nivel productivo podrá sostenerse en las próximas campañas. Porque una cosa es clara: Entre Ríos demostró que cuando las condiciones se alinean, la capacidad está.
Con informacion de: Dos Florines.