¿Qué pasa cuando un espacio que contenía a decenas de jóvenes se convierte en un depósito de frazadas húmedas? En Concordia, el gimnasio de boxeo de la Clínica del Deportista pasó de ser un lugar de formación y contención a un rincón donde “se echan a perder las cosas y la mercadería se vence“, según denunció Marcelo Cresto.
El dirigente local compartió imágenes y testimonios que le enviaron deportistas preocupados por el estado deplorable del predio municipal. “En estos días de frío y lluvia acá se acumulan frazadas y camas que se están deteriorando“, transmitió Cresto, resguardando la identidad de quienes le hicieron llegar la información.
El ex funcionario recordó que ese gimnasio no era cualquier cosa: había sido diseñado junto a profesores y técnicos como parte de un proyecto pensado para fortalecer el deporte local. “Fue el resultado de trabajo, planificación y de entender que el deporte también es contención, disciplina y oportunidades“, remarcó.
Pero la cosa no termina ahí. Según los testimonios que recibió Cresto, el funcionamiento general del gimnasio también está en crisis. El profesor de educación física que estaba a cargo durante las tardes ya no continúa, actualmente solo hay un docente por la mañana, y el uso del espacio dejó de ser gratuito. “No va nadie y las pocas máquinas que hay están rotas“, resumió.
La denuncia se da en un contexto de crecientes cuestionamientos hacia las políticas deportivas de la gestión de Francisco Azcué. Tiempo atrás, alumnos y familias ya habían reclamado públicamente por la continuidad del profesor Fabián Ruiz, referente histórico del boxeo local y figura de contención para jóvenes de distintos barrios.
“No nos saque a nuestro profe“, habían expresado en un mensaje al intendente, advirtiendo que muchas veces el gimnasio funciona como herramienta para alejar a los jóvenes de situaciones de vulnerabilidad y consumo problemático.
Cresto fue contundente en su advertencia: “Cuando no se cuidan las cosas que sirven y contienen a nuestros jóvenes, no solo se pierde un lugar físico: se destruye parte de un proyecto y de un esfuerzo colectivo“. Una reflexión que duele, porque cuando se desarma la contención social, lo que viene después suele ser mucho más caro de reparar.
Con informacion de: Diario Junio.