¿Cuánto más puede caer la imagen de Javier Milei? La pregunta resuena en Casa Rosada mientras el Adornigate sigue haciendo estragos en las encuestas. Catorce relevamientos confirman lo que ya se veía venir: el Presidente está en caída libre desde enero y nadie sabe dónde está el piso.
El consultor Jaime Durán Barba lo dijo sin vueltas: “Un ministro es un fusible y no se puede, por salvar el fusible, dejar que se queme la casa”. Si hubiera sido asesor de Milei, como lo fue con Mauricio Macri, habría echado a Manuel Adorni desde el primer día. Aún creyendo en su inocencia, por el daño que le provoca al Gobierno.
Lo que más duele en Balcarce 50 es que el oficialismo no logra entender por qué la sociedad los cuestiona por “nimiedades” comparadas con la corrupción kirchnerista. Pero ahí está el error: cuando te vendés como “acabar con los chorros” y aparece una irregularidad en tu círculo íntimo, el castigo social se multiplica geométricamente.
El ministro de Economía Luis Caputo les garantizó a empresarios que no existe “el riesgo kuka”. Pero el mercado ya no se come ese verso después del regreso de Cristina Kirchner en 2019. Como diría Groucho Marx: “Tengo mis argumentos, pero si no le gustan, tengo otros”.
La comunicación política sigue siendo el talón de Aquiles libertario. Tanto que terminan limpiando la reputación de espadas kirchneristas como Rodolfo Tailhade, que pasó del ostracismo por sus vínculos con el espionaje K a ser protagonista mediático acusando a Adorni.
Los números del Adornigate en redes son demoledores: más de 102 mil tuits durante 13 horas sostenidas sobre la exposición del vocero en Diputados. Y algo llamativo: Las Fuerzas del Cielo no salieron a defender a Adorni con la intensidad habitual. ¿Será que el Gordo Dan está más alineado con Santiago Caputo que con Karina Milei?
En algunos sondeos, Milei ya es superado por Patricia Bullrich y aparece cerca el gobernador kirchnerista Axel Kicillof. La pregunta es si el Presidente tocó fondo o si esto recién empieza. Por ahora, Casa Rosada sigue sin decodificar el impacto real de un escándalo que prometía ser menor pero se convirtió en una bola de nieve imparable.
Con informacion de: Clarin.