Se acabó la esperanza para los rugbiers de Zárate. La Corte Suprema de Justicia les cerró la puerta en la cara y ratificó las condenas por el crimen de Fernando Báez Sosa, el joven asesinado a golpes en Villa Gesell en enero de 2020.
El máximo tribunal del país desestimó los recursos presentados por las defensas por cuestiones formales, sin entrar siquiera al análisis de fondo de los planteos. Una decisión que mantiene firmes las condenas a prisión perpetua para los cinco condenados como coautores y las penas de 15 años para los tres restantes.
¿Pensaban que iban a zafar con tecnicismos? La Corte Suprema les demostró que no hay atajos cuando se trata de un crimen que conmocionó a todo el país. Los abogados defensores habían apostado todo a estos recursos, pero la realidad les pegó de frente.
Sin embargo, la historia no termina acá. La causa todavía no está completamente cerrada y espera una definición clave de la Suprema Corte bonaerense sobre los fallos dictados en primera y segunda instancia. Un último round que podría definir algunos aspectos pendientes del proceso.
El caso que marcó un antes y un después en la violencia juvenil sigue su curso inexorable hacia la justicia definitiva. Las familias de los condenados deberán aceptar que se agotaron las instancias y que la Justicia argentina no va a dar marcha atrás en un crimen que todavía duele.
Con informacion de: El Once.