ATE Concordia no se quedó de brazos cruzados: la seccional se declaró en alerta y movilización frente al traslado de la delegación del IOSFA a Paraná. La medida encendió la discusión en el gremio porque, según el sindicato, no es un simple cambio de oficinas, sino una pieza más de una reestructuración que ya incluye el cierre de farmacias propias y delegaciones.
El reclamo tiene una lógica concreta: si la delegación se va, muchos afiliados de Concordia y de localidades cercanas van a tener que cruzar hasta Paraná para hacer trámites, presentar reclamos o resolver cuestiones de cobertura médica. No es un viaje menor: tenés que cruzar, gastar tiempo y dinero, y cargar con el desgaste de una gestión que, si no está cerca, termina pesando en el bolsillo y en la salud.
El punto es más simple de lo que parece: una delegación no es solo un escritorio con carpetas. Es la posibilidad de que un afiliado resuelva sin cruzar hasta Paraná, sin perder tiempo y sin que la distancia termine pesando en la gestión. ATE Concordia lo plantea con claridad: el traslado no es neutro, porque cambia la distancia entre la gente y el servicio.
Desde ATE advierten que la atención a distancia no siempre alcanza para resolver situaciones urgentes, gestionar autorizaciones o acompañar a personas mayores y familias que necesitan respuestas concretas. La pregunta que queda en el aire es si el acceso a la salud puede seguir dependiendo de la distancia, del bolsillo y de la suerte.
El gremio también puso el acento en el empleo. Para ATE Concordia, defender los puestos de trabajo del IOSFA no es solo un reclamo sindical: es preservar experiencia, conocimiento y compromiso de quienes sostienen la institución todos los días. La seccional expresó solidaridad con los trabajadores y trabajadoras que ven incierto su futuro laboral.
En el medio, quedan los trabajadores. Si la reestructuración avanza, la incertidumbre no se queda en el discurso: se instala en el puesto, en la familia y en la posibilidad de seguir haciendo lo que saben. Por eso ATE insiste en que defender el empleo también es defender la institución, porque sin gente con experiencia y conocimiento, el servicio se resiente.
La bronca no es solo por el traslado. Es por el escenario que lo acompaña: cierre de farmacias propias, reducción de servicios y un ajuste que, según el sindicato, termina alejando la salud de quienes más la necesitan. ATE sostuvo que el acceso a la salud no puede quedar subordinado a criterios económicos ni a decisiones que empujen a la gente a viajar para resolver lo básico.
La declaración de alerta y movilización busca marcar el rechazo a la medida y poner el foco en el impacto sobre el empleo y la atención en Concordia y la región. La otra parte no dio su versión.