Una nueva aprobación que suma fichas al tablero biotecnológico argentino. Argentina habilitó comercialmente una nueva variedad de soja genéticamente modificada, con características que van más allá de la simple tolerancia a herbicidas: el evento también ofrece protección contra nematodos e insectos, dos de los principales enemigos del cultivo en zonas productivas del país.
La decisión se tomó luego de que los resultados de las evaluaciones técnicas y científicas correspondientes respaldaron la aprobación del nuevo evento transgénico. El proceso de habilitación en Argentina requiere instancias de análisis en materia de inocuidad alimentaria, impacto ambiental y eficacia agronómica antes de que un cultivo pueda llegar al campo de manera legal y masiva.
La soja sigue siendo uno de los pilares del agro argentino y, con ella, la biotecnología aplicada al sector continúa avanzando evento tras evento. La combinación de tolerancia a herbicidas con resistencia a plagas del suelo como los nematodos representa un salto cualitativo respecto a generaciones anteriores de semillas modificadas, que en general apuntaban a uno solo de esos frentes.
Para los productores, contar con una herramienta que reduzca el impacto de los nematodos —organismos que atacan las raíces y generan pérdidas difíciles de cuantificar— puede traducirse en mejoras concretas en los rindes, especialmente en lotes con historial de infestación. La aprobación abre la puerta a la comercialización de esta semilla en el mercado local, aunque los tiempos de adopción masiva dependerán de factores como disponibilidad, precio y adaptación regional.
Argentina mantiene así su posición como uno de los países con mayor cantidad de eventos biotecnológicos aprobados a nivel global, en un contexto en que la demanda de alimentos y la presión sobre la productividad agrícola no dan tregua.