El inicio del segundo semestre escolar en Entre Ríos arranca con una señal de alarma encendida. AGMER, el gremio que agrupa a los docentes de la provincia, advirtió que el reinicio de clases está “en peligro” y no descartó medidas de fuerza si el Gobierno provincial no da respuestas concretas en materia salarial.
El reclamo no es nuevo, pero la advertencia llega en un momento crítico: con el receso invernal terminando y las aulas a punto de volver a llenarse, el gremio puso sobre la mesa dos ejes que considera inaceptables. Por un lado, la falta de una propuesta salarial digna para los trabajadores de la educación. Por el otro, el rechazo a la reforma previsional que impulsa el Ejecutivo provincial, una medida que los docentes ven como un ataque directo a sus condiciones de retiro.
AGMER convocó a sus bases a movilizarse y renovó sus exigencias al Gobierno de Rogelio Frigerio, quien hasta el momento no ofreció una respuesta que satisfaga las demandas del sector. La pregunta que flota en el ambiente educativo entrerriano es simple y urgente: ¿van a volver las clases en tiempo y forma, o el conflicto va a estallar antes de que suene el primer timbre?
El escenario no es menor. Cada jornada sin clases es un día que los chicos pierden y que las familias deben resolver como pueden. Si el Gobierno no abre un canal de diálogo real con los gremios docentes antes del reinicio, el comienzo del segundo semestre podría convertirse en otro capítulo de una disputa que ya lleva demasiado tiempo sin resolverse.