Desde el fondo de la grilla, Franco Colapinto hizo lo que mejor sabe: correr hacia adelante. En el Gran Premio de Gran Bretaña, el piloto argentino largó 19° y cruzó la línea de meta en el noveno puesto, sumando puntos valiosos para Alpine en una de las pistas más exigentes del calendario de la Fórmula 1.
La remontada de diez posiciones en Silverstone no fue casualidad ni suerte: fue gestión, ritmo y cabeza fría en una carrera que tuvo de todo. Su compañero de escudería, el francés Pierre Gasly, había largado desde el décimo lugar, lo que pone en perspectiva el mérito de la actuación de Colapinto partiendo desde casi el último cajón.
El que se llevó todo fue Charles Leclerc, que ganó la carrera con autoridad. El podio lo completaron George Russell con el Mercedes en segundo lugar y Lewis Hamilton con la otra Ferrari en el tercer escalón. Un podio que mezcla nostalgia y presente: Hamilton de rojo en Silverstone, su casa, aunque esta vez sin la primera posición.
Para Colapinto, cada punto cuenta. El joven argentino sigue consolidando su lugar en la máxima categoría del automovilismo mundial y esta actuación en Gran Bretaña es otro argumento sólido a su favor en un campeonato que no perdona errores ni mediocridades.