El freno llegó sin aviso y con números que duelen. Junio de 2026 cerró con una caída de hasta 30% interanual en los patentamientos de autos 0km, según datos preliminares del sector automotor, marcando un giro brusco respecto al clima de euforia que dominó buena parte del año pasado.
El contraste con 2025 es difícil de ignorar. Ese año fue de fuerte expansión para el mercado de vehículos nuevos: la demanda creció sostenida, los concesionarios trabajaron a pleno y las terminales no daban abasto. Ese impulso, sin embargo, empezó a perder fuerza en los primeros meses de este año y junio terminó de confirmarlo con un número que pocos en el sector querían ver.
¿Qué explica la caída? La combinación de tasas de financiamiento más altas, la pérdida de poder adquisitivo de los salarios en términos reales y el agotamiento natural de una demanda que se adelantó durante el boom del año anterior son factores que el sector viene señalando. Cuando la gente compró en 2025 lo que hubiera comprado en 2026, el mercado de este año inevitablemente paga el costo.
El dato de 30% de baja interanual no es un número menor: es una señal de que el mercado automotor entró en una fase de corrección. Para las concesionarias, especialmente las de menor escala, sostener la estructura de costos con ese volumen de ventas se vuelve cada vez más complicado. Para las terminales, implica revisar proyecciones de producción y, eventualmente, ajustar planes de importación.
El sector espera que los datos definitivos de junio y el comportamiento de julio den más claridad sobre si estamos ante una corrección puntual o el inicio de una tendencia más prolongada. Por ahora, el número habla solo.