El peronismo entrerriano tiene cita este sábado en Paraná con un temario que promete chispas. El segundo congreso desde la derrota electoral de 2023 que los sacó del poder tras dos décadas consecutivas arranca a las 10 en el Camping del Sindicato de Pasteleros, con debates que van desde expulsiones hasta el futuro de las PASO.
La foto va a ser distinta esta vez. Daniel Rossi, intendente de Santa Elena, llega al congreso con un pedido de expulsión encima, aconsejado por el Tribunal de Disciplina en abril. Lo acusan de haber desplegado en 2025 una campaña de hostigamiento mediático pese a ocupar una intendencia bajo el sello del PJ y de apoyar públicamente a listas opositoras.
Junto a Rossi, también está en la mira Guillermo Reggiardo, su asesor legal, acusado de usar canales de comunicación para verter descalificaciones y de haber interpuesto una denuncia penal contra la conducción partidaria y Guillermo Michel, primer candidato a diputado nacional del PJ.
Pero las sanciones no terminan ahí. El congreso debe definir qué hacer con ocho afiliados que en 2025 fueron candidatos en otras listas: Héctor Maya, Gustavo Guzmán, María Rosa Vergara, Graciela Trinidad, Claudia Quiróz, Carolina Gaillard, Verónica Rubattino y Luna González. La sanción propuesta es dura: prohibición de ser candidatos por el PJ en los dos siguientes turnos electorales.
¿Qué pasará con las PASO? El Consejo Provincial ya adelantó su rechazo categórico a cualquier intento del gobierno de Rogelio Frigerio de suspender las primarias abiertas. Para el peronismo, sería una maniobra diseñada a medida para perjudicarlos, y el congreso buscaría formalizar esa posición de guerra.
Las primarias le facilitarían al PJ ordenar su interna en una elección a padrón abierto, de voto obligatorio y financiada por el Estado, evitando las dificultades que tuvieron en 2025 cuando el gobierno nacional las suspendió. Hay sectores que pretenden ir más allá y definir una alternativa para el caso de una suspensión.
El clima del congreso dependerá en buena medida de las presencias y ausencias. Solo Rossi y Reggiardo son congresales entre los sancionados, y sus caras o su falta dirán mucho sobre cómo está el ánimo interno. Aunque hay sectores en contra de las sanciones, el congreso reuniría una relación de fuerzas favorable a los castigos.
El peronismo entrerriano busca mostrar unidad después de la derrota, pero los fantasmas de la división siguen rondando. Este sábado sabremos si logran exorcizarlos o si las heridas internas siguen sangrando en público.