Una semana después y la situación sigue igual de dramática. Los trabajadores de Valentinuz Aberturas no aflojaron ni un centímetro en su reclamo y siguen plantados frente a la planta del Parque Industrial de Paraná, exigiendo lo que por derecho les corresponde: salarios adeudados, aguinaldos y las indemnizaciones que la empresa se niega a pagar.
El panorama que describen los empleados no puede ser más desolador. “Total incertidumbre” es la frase que mejor define lo que viven día a día, sin saber si van a cobrar lo que trabajaron ni cuándo van a poder llevar un peso a sus casas. La manifestación que realizaron hace una semana fue apenas el primer grito de auxilio de gente que ya no sabe qué más hacer.
La empresa de aberturas, que supo ser un referente en la zona, hoy es sinónimo de conflicto laboral y abandono. Los trabajadores denuncian que no solo no les pagan los sueldos que se les deben, sino que tampoco recibieron el aguinaldo correspondiente y que los despidos se están haciendo sin las indemnizaciones que marca la ley.
¿Cómo llegó Valentinuz a esta situación? La pregunta que se hacen los empleados es la misma que se hace toda la comunidad del Parque Industrial. Una empresa que daba trabajo a decenas de familias paranaenses hoy las tiene en la calle, sin explicaciones claras ni soluciones a la vista.
El reclamo no es solo por la plata que les deben, sino por el respeto básico que merecen como trabajadores. Gente que puso el lomo durante años para que la empresa funcione, hoy se encuentra con las puertas cerradas y los bolsillos vacíos, mientras los directivos brillan por su ausencia en las negociaciones.
La situación en el Parque Industrial de Paraná se vuelve cada vez más tensa, y este conflicto en Valentinuz puede ser apenas la punta del iceberg de una crisis que afecta a todo el sector productivo entrerriano. Los trabajadores siguen firmes en su posición: no se van a mover hasta que no les paguen lo que les corresponde.