¿Hasta dónde puede llegar el daño de una nutria? En Entre Ríos lo saben bien. La Dirección de Recursos Naturales autorizó la caza comercial de hasta 100 mil ejemplares de coipo entre mayo y septiembre, y la medida partió aguas entre productores y ambientalistas.
La resolución 152/26 permite cazar estos roedores en todo el territorio provincial, excepto en áreas protegidas. Desde el gobierno de Rogelio Frigerio remarcan que el cupo se redujo: el año pasado eran 150 mil ejemplares, ahora son 100 mil. Pero los grupos ecologistas no se conforman.
“Las nutrias arrasan con los pastos y hacen un daño importantísimo en campos naturales inundables”, explicó Raúl Sobredo, productor de la zona sur entrerriana. Sus números son elocuentes: “En solo un fin de semana, un matrimonio con sus dos perros cazaron 1000 ejemplares después de una creciente. En un campo de la zona, varios hombres cazaron 14 mil en un mes“.
Los coipos habitan humedales y campos bajos, especialmente en el departamento Islas de Ibicuy, entre Ceibas y Médanos. Su capacidad reproductiva es feroz: forman colonias gigantes que devoran juncos, totoras y pastos. Cuando llegan las inundaciones, la invasión es total.
“El destrozo en terraplenes, canales, aguadas y el campo es de dimensiones importantísimas”, contó Sergio Dalcol, productor y dirigente rural. A los nutrieros -cazadores especializados- les pagan hasta 8000 pesos por cuero que mida al menos 75 centímetros.
El Centro para el Estudio y Defensa de las Aves Silvestres disparó contra la medida, considerándola “un avance en la desprotección de la fauna autóctona”. Advierten sobre las consecuencias en el equilibrio de los humedales, donde los coipos cumplen un rol ecológico clave.
El ministro de Desarrollo Económico, Guillermo Bernaudo, defendió la decisión recordando que entre 2000 y 2004, cuando la Nación fijaba los cupos, a Entre Ríos se le habilitaba 1.005.000 cueros. “Hubo una reducción sustancial por la caída de la demanda peletera y la conciencia de protección”, precisó.
La controversia refleja un dilema clásico: ¿conservación o producción? Entre Ríos eligió un punto medio que no conforma a nadie. Los productores siguen perdiendo plata con cada creciente, los ambientalistas ven una masacre autorizada, y las nutrias siguen reproduciéndose sin parar en los bañados entrerrianos.