El gobierno de Rogelio Frigerio puso la lupa sobre el conflicto que sacude a Granja Tres Arroyos, una de las empresas que más empleo genera en el interior entrerriano. ¿La razón? Preservar las fuentes de trabajo en una provincia que no puede darse el lujo de perder puestos laborales.
Desde Casa de Gobierno confirmaron que se trata de un caso particular que requiere seguimiento especial. La empresa, que atraviesa un proceso de ordenamiento interno, mantiene en vilo a cientos de familias que dependen directa e indirectamente de su funcionamiento.
El conflicto no es menor: estamos hablando de una firma que mueve la economía local y que, en tiempos de crisis nacional, representa un bastión productivo que Entre Ríos no puede permitirse perder. La intervención provincial busca garantizar que el ordenamiento empresarial no se traduzca en despidos masivos.
Paralelamente, el gobierno entrerriano evaluó los avances en obras estratégicas distribuidas en distintas regiones de la provincia. Estas inversiones, que van desde infraestructura vial hasta proyectos de desarrollo productivo, forman parte del plan para fortalecer la economía provincial en un contexto nacional complejo.
La situación de Granja Tres Arroyos se suma a otros casos empresariales que el gobierno provincial monitorea de cerca. En un escenario donde cada puesto de trabajo cuenta, la estrategia oficial apunta a mediar y acompañar antes que a dejar librado al mercado el destino de las fuentes laborales entrerrianas.