Los números no mienten y duelen. Mayo fue un mes negro para los concesionarios entrerrianos: las ventas de vehículos 0 kilómetro se desplomaron un 31,2% respecto del mismo mes del año pasado. Un golpe que se sintió en cada showroom de la provincia, desde Paraná hasta Concordia.
Pero la cosa no para ahí. Comparado con abril, el retroceso fue del 13,8%, confirmando una tendencia que tiene a los vendedores con los nervios de punta. ¿Quién puede pensar en comprarse un auto cuando el salario no alcanza ni para llegar a fin de mes?
El panorama se vuelve más dramático cuando mirás el acumulado de los primeros cinco meses del año. Los patentamientos están casi un 10% por debajo del mismo período de 2025. Una caída que refleja el estado de una economía que no encuentra el rumbo y familias que postergan el sueño del auto nuevo.
Los concesionarios entrerrianos viven días difíciles. Las financiaciones se encarecieron, el poder adquisitivo se desplomó y la incertidumbre económica hace que la gente prefiera guardar los pesos debajo del colchón antes que apostar por una compra importante. El sector automotor, tradicionalmente un termómetro de la economía, marca fiebre alta en Entre Ríos.
Mientras tanto, los vendedores miran el calendario y se preguntan cuándo llegará la recuperación. Junio no pinta mejor y los pronósticos para el segundo semestre del año tampoco generan optimismo. La pregunta que flota en el aire es simple pero dolorosa: ¿cuánto más puede resistir el sector antes de que empiecen a cerrar concesionarias?