Los productores ganaderos de Entre Ríos tienen por delante 30 días intensos. Arrancó oficialmente la segunda campaña anual de vacunación contra la fiebre aftosa y la brucelosis bovina, una medida sanitaria que no admite demoras ni excusas.
Esta vez, el foco está puesto en los terneros y terneras que ya recibieron su primera dosis durante la campaña inicial de 2026. Pero hay más: las terneras de 3 a 8 meses también deberán ser inoculadas contra la brucelosis, una enfermedad que puede generar pérdidas millonarias en los rodeos.
¿Por qué es tan importante esta segunda vuelta? La fiebre aftosa sigue siendo una de las amenazas más serias para la ganadería argentina. Un solo brote puede cerrar mercados internacionales de un día para el otro, como ya pasó en otras épocas que nadie quiere recordar.
Los veterinarios oficiales ya están recorriendo los campos entrerrianos para supervisar que se cumplan los protocolos. En una provincia donde el ganado es motor económico, no hay lugar para la improvisación.
La campaña se extenderá durante todo el mes, con controles estrictos en cada establecimiento ganadero. Los productores que no cumplan con la vacunación obligatoria enfrentarán sanciones severas que pueden incluir restricciones para el movimiento de hacienda.