El congelamiento del gasoil en mayo fue apenas un parche en una herida que sigue sangrando. Los costos del transporte de cargas acumulan un 20% de suba en cinco meses, una cifra que golpea directo al bolsillo de todos los entrerrianos cada vez que van al súper.
Desde la Fadeeac no andan con vueltas: el precio del gasoil ya trepó 33% en lo que va de 2026. ¿El resultado? Los transportistas están asfixiados y esa presión se traslada automáticamente a cada producto que llega a las góndolas de Paraná, Concordia y el resto de la provincia.
La pausa en el aumento del combustible durante mayo apenas suavizó la escalada, pero no la frenó. Los números son contundentes: mientras el gobierno celebra haber puesto un freno temporal, los costos operativos del transporte siguen por las nubes y la cadena de precios no da respiro.
¿Qué pasa cuando un camionero que reparte mercadería entre Gualeguaychú y Concepción del Uruguay tiene que pagar 33% más por el gasoil? Simple: ese costo se suma al precio final de todo lo que transporta. No hay magia económica que lo evite.
El sector del transporte de cargas viene advirtiendo sobre esta espiral inflacionaria desde principios de año. Cada vez que el gasoil pega un salto, se dispara una reacción en cadena que termina impactando en la mesa de las familias entrerrianas.
La medida de mayo fue un alivio momentáneo, pero los números de Fadeeac dejan en claro que el problema de fondo sigue intacto. Con una acumulación del 20% en cinco meses, el transporte argentino navega en aguas turbulentas y arrastra a toda la economía en esa corriente.