Los números no mienten y duelen. El precio de la hacienda en Entre Ríos pegó un golpe hacia abajo durante mayo, según confirmó La Ganadera, la cooperativa de General Ramírez que marca el pulso del sector en la provincia.
El índice novillo de arrendamiento cerró el mes en $4.010, una cifra que refleja el retroceso que viene sintiendo el campo entrerriano. Para los productores que viven del día a día con sus animales, cada peso menos por cabeza significa menos plata en el bolsillo y más preocupación en la mesa familiar.
¿Qué está pasando con el mercado ganadero provincial? La realidad es que Entre Ríos, una de las provincias con mayor tradición ganadera del país, no escapa a las turbulencias que sacuden al sector. Los precios internacionales, la demanda interna y los costos de producción forman una ecuación que en mayo no favoreció a quienes crían ganado.
La Cooperativa de General Ramírez se ha convertido en un termómetro confiable para medir la temperatura del negocio ganadero en la zona. Sus informes mensuales son esperados con ansiedad por productores de toda la región, desde los pequeños criadores hasta las empresas más grandes del rubro.
Este retroceso de mayo llega en un momento donde el campo argentino busca estabilidad después de meses de incertidumbre. Los ganaderos entrerrianos, acostumbrados a los vaivenes del mercado, ahora miran junio con la esperanza de que los números den un giro y vuelvan a sonreír.