El peronismo entrerriano vive horas de definiciones a pocos días del Congreso partidario, y las voces internas empiezan a marcar diferencias que prometen sacudir el tablero político provincial. Un dirigente de peso salió a cuestionar abiertamente lo que llaman el ‘peronismo a la entrerriana’ y puso sobre la mesa una discusión que muchos preferían mantener en voz baja.
¿Qué es exactamente ese ‘peronismo a la entrerriana’ que tanto molesta? Según el dirigente consultado, se trata de un espacio que busca antinomia en las definiciones electorales, una práctica que considera peligrosa para la unidad del movimiento. “Quedabas fuera de juego”, recordó al referirse a la lógica de ‘orgas’ que dominó el peronismo nacional, donde quien no pertenecía a determinada estructura no tenía chances de acceder a una lista.
La crítica no se queda en lo conceptual. El referente fue tajante al plantear que “lo que se debe pregonar es un Entre Ríos peronista”, no al revés. Para él, el federalismo se construye desde la unidad nacional, y no hay proyecto federal posible sin esa perspectiva. Una definición que suena a declaración de guerra contra quienes apostaron al encuentro de Parque Norte y sus posteriores movimientos.
En este contexto, la figura de Axel Kicillof aparece como la carta fuerte para el 2027. “No es un capricho”, argumentó el dirigente, destacando que el gobernador bonaerense lleva dos gestiones enfrentando un gobierno nacional que “les declaró la guerra a los bonaerenses”. Un respaldo que no es casual en momentos donde el peronismo busca referencias claras para la próxima contienda electoral.
Pero hay otro tema que enciende los ánimos: los pedidos de expulsión. La postura viene desde la votación de la disolución del Iosper y se intensificó tras el escándalo de Edgardo Kueider, el ex senador entrerriano detenido en Paraguay por intentar cruzar 200 mil dólares sin declarar. “El peronismo tiene que recuperar su esencia”, marcó, apuntando contra quienes considera “tránsfugas” dentro del movimiento.
La bronca es palpable cuando habla de representantes del PJ que están en una situación “absolutamente individualista”, desconociendo las plataformas que les dieron lugar en los ámbitos legislativos. “No hay más margen para confusiones”, sentenció, en una clara alusión a quienes votaron a favor del ajuste sobre los trabajadores.
Mientras tanto, en el interior provincial la situación no es mejor. El dirigente aseguró que dialoga con intendentes y jefes comunales que le confirman las “penurias que atraviesan todos los días”, incluso aquellos aliados a la gestión de Frigerio. Una realidad que, según su visión, obliga a construir una plataforma para reconstruir “lo que quede de la etapa neoliberal” tanto en provincia como en nación.
El mensaje es claro: el peronismo entrerriano debe elegir entre la fragmentación localista o sumarse a un proyecto nacional con Kicillof como referencia. Una definición que promete marcar el rumbo del Congreso partidario y las próximas movidas electorales en la provincia.