¿Hasta cuándo va a durar esta agonía? Los trabajadores de Granja Tres Arroyos se despiertan cada día sin saber si van a tener trabajo, mientras la empresa parece haber decidido que la mejor estrategia es desaparecer del mapa. La firma avícola no se presentó a una audiencia programada y todo indica que la planta “La China” permanecerá cerrada este martes.
El comunicado del gremio no deja lugar a dudas: la situación es crítica y sin horizonte claro. Los dirigentes sindicales pidieron a los operarios presentarse en sus horarios habituales, pero admitieron que no tienen información oficial sobre cuánto tiempo podría extenderse esta paralización que tiene en vilo a una de las principales fuentes de empleo industrial de Concepción del Uruguay.
La bronca entre los trabajadores es palpable. Llevan meses soportando pagos fragmentados de salarios, atrasos en las quincenas y la constante amenaza de despidos. Durante mayo, las medidas de fuerza se multiplicaron: paralización de la faena, protestas y distintas instancias de conciliación que parecen haber caído en saco roto.
El sindicato anunció que está “preparando los instrumentos técnicos necesarios” para salvaguardar los derechos laborales y convocará a una asamblea soberana para definir los próximos pasos. Una forma elegante de decir que se están preparando para lo peor.
La situación refleja un patrón que se repite en distintos puntos del país: empresas que enfrentan dificultades económicas y optan por dejar en el limbo a sus trabajadores, sin dar la cara ni ofrecer respuestas concretas. Mientras tanto, decenas de familias entrerrianas viven en la incertidumbre, sin saber si mañana tendrán un sueldo o si deberán salir a buscar trabajo en un mercado laboral cada vez más complicado.