Mientras el país se debate entre la recesión y el ajuste, Entre Ríos marca un rumbo diferente. La provincia logró un crecimiento del 0,5% en el empleo industrial cuando el promedio nacional se desplomó, según datos oficiales que confirman una tendencia que viene consolidándose desde hace meses.
¿Casualidad o estrategia? El secretario de Industria, Catriel Tonutti, no deja lugar a dudas: “Detrás de esos números hay medidas prácticas”. El funcionario destacó que Entre Ríos cuenta con el Régimen de Incentivo a las Nuevas Inversiones (RINI) que ya proyecta 2.000 empleos privados y comienza a materializarse en inversiones concretas dentro del territorio provincial.
Los números no mienten. Mientras otras provincias sufren el impacto de la política nacional, Entre Ríos exhibe una actualización impositiva por debajo de la inflación y ofrece la energía eléctrica más accesible de la Región Centro. El diálogo permanente con el sector empresarial completa una ecuación que parece estar dando resultados tangibles.
El dinamismo trasciende la industria y se extiende al campo. Las exportaciones entrerrianas cerraron 2025 con un récord histórico de 2.116 millones de dólares, impulsadas principalmente por productos primarios y manufacturas de origen agropecuario. Una cifra que habla de un sector que no solo resiste sino que crece en tiempos adversos.
Con una estrategia orientada a fortalecer la competitividad y promover inversiones, Entre Ríos consolida un camino propio para sostener el empleo privado y potenciar el desarrollo productivo. Los resultados sugieren que la provincia encontró una fórmula que combina incentivos inteligentes con políticas de largo plazo, alejándose de los vaivenes nacionales.