¿Querés comprar un auto 0 kilómetro en Entre Ríos? Prepará la billetera porque vas a pagar una fortuna extra. La provincia se ubica como la segunda más cara del país para patentar un vehículo nuevo, con una alícuota del 3,33% que convierte el trámite en un verdadero dolor de cabeza para el bolsillo.
Los números no mienten: mientras en Córdoba patentar un auto cuesta alrededor de 420 mil pesos, acá en territorio entrerriano la cifra se dispara a 1.330.000 pesos. Una diferencia de más de 900 mil pesos que duele en serio. Solo Río Negro nos supera con una tasa del 3,5%, mientras que San Luis aparece apenas por debajo con el 2,94%.
La cosa empeora cuando comparás con Buenos Aires, donde la tasa es del 1,59%. Ahí la brecha supera ampliamente el medio millón de pesos. ¿Es casualidad que muchos entrerrianos busquen radicar sus autos en Corrientes, donde la alícuota es del 2,50%? Para nada. Un vehículo valuado en 40 millones de pesos pagaría unos 330 mil pesos menos en la provincia vecina.
Pero el castigo fiscal no termina ahí. Según datos del Instituto de Economía de la UADE, Entre Ríos también figura entre las provincias más caras del país en el cobro anual del impuesto automotor. Con la misma alícuota del 3,33%, un auto de gama media puede llegar a pagar cerca de un millón de pesos por año en concepto de patente.
La elevada carga tributaria sobre los vehículos no se limita únicamente al patentamiento inicial, que ya viene recargado por impuestos nacionales, seguros, tasas municipales y costos administrativos. Es todo un combo que hace que tener un auto en Entre Ríos sea un lujo cada vez más caro.
Esta política fiscal agresiva explica por qué muchos propietarios buscan alternativas en provincias vecinas con menores cargas impositivas. La diferencia de costos es tan significativa que justifica los trámites adicionales para radicar vehículos fuera de la provincia, generando una fuga de recursos que termina beneficiando a otras jurisdicciones.